Cartagena esconde entre sus montañas paredes ideales para la práctica de la escalada deportiva, donde nos sentiremos seducidos por sus variadas rutas que cuentan con la ventaja añadida de la belleza y la tranquilidad que las rodea, junto a un paisaje siempre limitado por el azul del mar, el amplio potencial de roca caliza de excelente calidad, la escasa pluviosidad y la calidez de su clima con inviernos suaves e intenso sol, convierten a Cartagena en un destacado lugar idóneo para efectuar inolvidables escaladas durante todo el año. La gran variedad de sectores nos ofrecen entretenidas placas de adherencia, buenos cantos, diedros, techos, espolones, fisuras, etc., donde se entremezclan vías de distinta dificultad. Para tener una idea general de las posibilidades que ofrece la comarca de Cartagena daremos un ligero repaso a las zonas más importantes.
En la Sierra de Pelayo se encuentra la conocida escuela de Cuatro Picos, que ha servido de aprendizaje para un gran número de escaladores de la zona. Cuenta con muy pocas vías, es muy frecuentada por ser la más cercana a la ciudad, sin embargo presenta el inconveniente de estar situada en zona militar y se nos puede prohibir el acceso. En la misma sierra se halla un sector de boulder muy interesante, con gran variedad de bloques que nos permitirán un emocionante juego de equilibrio y fuerza, están situados a la sombra de un pequeño bosque.
En Calblanque se encuentra un sector muy importante situado en la ladera Sur del Cabezo de la Fuente, llamado
Pico del Aguila, posee más de 40 itinerarios de todas las dificultades desde Vº al 7b, con una altura cercana a los 70 metros de roca caliza muy cuarteada. Su orientación Sur permite escalar cómodamente durante los meses más fríos. ofrece excelentes vistas de Calblanque.
Peñas Blancas es una de las zonas más importantes de la Región de Murcia, en sus paredes de 1,5 km, se concentran unas 40 rutas aproximadamente, que alcanzan los 150 metros de altura. Algunas con clásicas de V+ y A1 y la mayoría reequipadas o nuevas, desde 6a hasta 7c. También los aficionados a la escalada artificial encuentran vías de hasta A3. La roca caliza de Peñas Blancas es muy vertical y se caracteriza por su color blanco. Su orientación septentrional permite una escalada inmejorable para los meses más calurosos.
El Portús presenta dos sectores principales, en las laderas de la Sierra de la Muela se sitúa La Rambla presentando unas 70 vías de un largo de IV+ al 7a+, con predominio del 6a, que se reparten en varios sectores, El manantial, zona muy apta para la iniciación, La Placa de Alvaro, La Cara de Media Luna, El Camello, Los Techos, El Desplome y El Callejón. Todas ellas con excelente equipamiento e idóneas para escalar en invierno, en verano puede resultar agobiante. Presentan un paisaje de notable belleza representado por el enclave marítimo de El Portús. El otro sector de importancia se localiza en Cala Morena, junto al camping naturista, zona muy frecuentada, con siete rutas de IV+ al 7c, de corto recorrido y próximas al mar, lo que ocasiona el deterioro de sus seguros que suelen estar oxidados por la acción del salitre. Los acantilados del extremo oriental ofrecen atractivas rutas en la vertical del mar.
En la Sierra de la Atalaya los muros del Castillo son utilizados para el boulder, nos permite cortas escaladas disfrutando de la tranquilidad del entorno y de buenas panorámicas. Existen itinerarios de IV+ al 7a y una travesía alrededor de la muralla de 250 metros. En la bóveda conocida como El Arco o Techo de La Atalaya, próxima al acuartelamiento, hay algunas vías equipadas, destacando un explosivo 8b.
En el Pabellón Municipal Cuatro Santos-Barrio Peral hay instalado un Rocódromo que constituye un verdadero terreno de juego para el aprendizaje y la práctica de este deporte, gracias al fruto del trabajo de un grupo de escaladores de la zona. En la actualidad se puede utilizar presentando la licencia federativa y pagando una cuota mensual. Está compuesto de presas artificiales y paneles modulares con una altura de 12 metros, cuenta con 8 vías una de ellas con un techo de 4 metros, una travesía y una zona de calentamiento.
Junto al Centro Emisor de Cabo Tiñoso los escaladores locales instalaron un pequeño Rocódromo en el interior de un antiguo puesto de vigilancia militar, su estratégica ubicación ofrece bellas vistas marinas y atardeceres mágicos.
También existen zonas aisladas de menor importancia como la cara Sur de La Muela, algunos sectores de Cabo Tiñoso, la soleada Pared de La Cárcel, La Azohía, Cedacero, Isla Plana, el psicobloc de La Algameca, La Aguja, el monolito calcáreo de El Cigarro, La Fuente, Portmán, etc. Podríamos seguir enumerando zonas, ya que hay multitud de pequeños bordillos repartidos por toda la zona litoral, pero con toda seguridad las mencionadas se encuentran entre las mejores.
En algunos sectores nidifican gran variedad de aves, no es recomendable escalar en determinadas épocas del año, informarse al respecto.
El deseo de escaladores de mantener en secreto sus escuelas por miedo a una posible degradación del medio, producida por una afluencia descontrolada de escaladores, es el motivo de la inexistencia de publicaciones, libro de croquis y guías de escalada de Cartagena.
Extraído del libro Montañas de Cartagena 2ª edición, capítulo sobre Turismo Activo. Richard Saura. (Copyright).